La revolución de la educación: Renunciar a la universidad es la mejor manera de aprender

La experiencia en el mundo real y las nuevas tecnologías son la clave del conocimiento verdaderamente útil

EnglishYa he escrito acerca de la burbuja universitaria en los Estados Unidos y sus posibles consecuencias. Los problemas actuales en el sistema universitario son bastante obvios, tal como lo afirmó Mark Cuban en una entrevista la semana pasada. La manera en que se desarrolle esta gigante debacle universitaria tendrá enormes implicaciones y puede llevar a formas completamente nuevas de abordar la educación, no solo en el sistema universitario, sino en la escolarización en general.

El fraude de la universidad y de la educación en general

El prestigio de obtener un título universitario ha ido disminuyendo para las últimas generaciones en el mundo occidental. Estamos llegando a un punto de inflexión en el que el costo de ir a la universidad supera con creces los beneficios. Muchas personas no se dan cuenta de los grandes cambios que están sucediendo a su alrededor, no solo en la educación, sino en todos los sectores de la economía.

Los padres y los administradores universitarios, con las mejores intenciones, les han dicho a los jóvenes que ir a la universidad es un requisito para ser un miembro productivo de la sociedad. También se les ha dicho que su nivel de ingresos dependerá del título que logren obtener. Si has sido estudiante durante los últimos diez años, puede que estés familiarizado con un gráfico bastante parecido al siguiente:

Ganancias medias durante el transcurso de una vida según el nivel educativo obtenido, en dólares de 2009

Ganancias medias durante el transcurso de una vida según el nivel educativo obtenido, en dólares de 2009.

Irónicamente, cualquiera que haya tomado un curso de estadística de primer año debería poder percatarse de esta falacia. La correlación no es causalidad, y yo diría que esta correlación tiene más que ver con la capacidad de ganar dinero que tienen los miembros más inteligentes y mejor conectados de la sociedad, independientemente de si tienen o no un título. Bill Gates, por ejemplo, se retiró de la Universidad de Harvard, lo que de hecho le ayudó a hacer su fortuna. Hoy en día esto tiene aun más vigencia, no solo porque el costo de la educación universitaria haya aumentado, sino también por lo irrelevantes que las habilidades aprendidas en la universidad se han hecho para el mercado. Hoy en día la experiencia en el mundo real es más valiosa que perder tiempo y dinero en un título común y corriente.

Con una licenciatura en mano, la mayoría de los graduados son luego abandonados en una economía donde los “puestos de trabajo seguros” que les prometieron no se encuentran por ningún lado. Estos “trabajos seguros” eran uno de los tres pilares (seguridad social, cuentas de jubilación, pensión de la empresa) de un edificio institucional que ahora se está erosionando y probablemente se derrumbará del todo ante los ojos incrédulos de los que lo daban por sentado. El hecho es que la economía está agobiada por impuestos y regulaciones, y los baby boomers no van a abandonar sus puestos de trabajo para ser reemplazados por la siguiente generación porque no están preparados para la jubilación.

Una vez que un estudiante se gradúa, tienen seis meses para empezar a pagar el préstamo. ¿Qué significa eso para los que no pueden encontrar ese trabajo cómodo que esperaban encontrar dentro de esos seis meses? Pues deciden acumular más deuda y volver a la despreocupada vida universitaria para obtener otro título. Esto solo pospone el sacrificio y crea un círculo vicioso de deuda en el que miles de estudiantes ahora se encuentran atrapados. El principal resultado de este ciclo se puede apreciar en el hecho de que el total de deuda estudiantil en EE.UU. alcanza hoy en día la cifra de US$1,2 billones.

Basándome en mis propias conversaciones con estudiantes, cuando llegue la hora de la verdad y tengan que encontrar un trabajo para pagar los préstamos, creo que muchos serán incapaces de hacerlo y no podrán pagarlos. He escrito acerca de las posibles consecuencias de este fenómeno en mi artículo anterior.

La dinámica actual del sistema universitario es insostenible, y tenemos mejores alternativas educativas en el panorama tecnológico actual.

La educación como institución

Aunque muchas personas admiten que hay problemas con el sistema universitario, y que tal vez no sea la mejor alternativa en el mundo actual, la escolarización primaria obligatoria sigue siendo una vaca sagrada. Es prácticamente una herejía sugerir que los niños no deberían pasar por ella.

El sistema universitario actual inculca en los estudiantes una cultura que los hace comportarse como si perteneciesen a un banco de peces que piensan y nadan juntos al unísono, como un grupo monolítico. Las escuelas actuales producen este resultado al impedir la imaginación y la creatividad, inclucando una forma tribal de ética basada en la obediencia como valor fundamental.

Esta característica perversa del sistema universitario no se basa en mis percepciones subjetivas: Ha sido bien documentada por autores como John Taylor Gatto, Charlotte Iserbyt y Murray Rothbard. Recomiendo ver este invalorable vídeo de una entrevista con John Taylor Gatto, donde habla de todos los aspectos del sistema escolar al que una vez perteneció. El proyecto La Escuela No Sirve Para Nada es también un muy buen lugar para aprender acerca de los problemas del sistema educativo actual. Mucha gente está molesta por la implementación de políticas que imponen un núcleo común obligatorio de asignaturas, pero esto es solo un ejemplo de una agenda que se ha perpetuado durante décadas para poner freno a la imaginación y la individualidad.

Dejar a los niños en manos de extraños para que les enseñen en salones abarrotados de gente durante 15.000 horas es un acontecimiento único en la historia humana, y no es adecuado para proporcionar el nivel de atención que un niño necesita durante sus años de formación. La denigración del sistema ha convertido a muchas escuelas públicas en lo que ahora son esencialmente cárceles de niños que los padres ocupados usan como un servicio de guardería. Yo creo que hemos llegado a un punto en el que enviar a un niño a algunas de estas instituciones podría considerarse como una forma de maltrato infantil.

Por estas razones, yo veo a las escuelas primarias, al igual que al actual sistema universitario, como no aptas para los tiempos tecnológicos que vivimos.

Nuevas herramientas para la educación

A continuación analizaré algunas herramientas educativas que se pueden utilizar para preparar a los niños para un mundo más conectado y globalizado. Hay muchas más, pero estas son un buen punto de partida para entender los recursos que están allí fuera.

Viajar: Viajar es una de las experiencias de las que más se puede aprender en la vida. En mi opinión, aprender nuevos idiomas y conocer gente de diferentes culturas es una de las habilidades más importantes en la economía globalizada de hoy en día. Para tener éxito en los volátiles mercados de un mundo en el que las potencias mundiales cambian constantemente, hay que ser capaz de ir donde estén las oportunidades.

Esto incluso puede significar salir del país en que naciste. Es una idea que a muchos les es inconcebible a menos que hayan tenido la experiencia de viajar cuando eran más jóvenes y darse cuenta de que su ciudad y su país no son el centro del universo. Viajar es ahora más fácil que nunca, gracias a las aerolíneas de bajo coste y a una gran variedad de sitios web que facilitan la comunicación con gente de diferentes áreas del mundo. Antes de viajar a un país nuevo, aprende el idioma de forma gratuita con Duolingo.

YouTube: YouTube es un vasto océano de información sobre casi cualquier tema. Para mí es ya una costumbre el pasar una noche o dos viendo todos los vídeos que puedo encontrar sobre un tema determinado cuando quiero aprender una nueva habilidad. La estructura de incentivos de YouTube, que canaliza el tráfico de un vídeo hacia el sitio web del usuario, ha provocado que se encuentre disponible todo tipo de información gratuita a tan sólo un clic de distancia.

Khan Academy: Este es un recurso gratuito en línea donde se pueden tomar cursos en prácticamente cualquier tema. Uno puede avanzar a su propio ritmo, e incluso inscribirse en una clase con un mentor que nos guía mientras hacemos el curso.

Los cursos grandiosos: Esta es una empresa fenomenal que ofrece cursos en formato DVD físico o vía streaming, impartidos por algunas de las personas más exitosas en sus respectivos campos. Son entretenidos e interactivos. Yo he aprendido fotografía, coctelería y teoría de la música a partir de cursos que he tomado a través de esta empresa.

Tierra académica: En este sitio también se consiguen cursos gratuitos de vídeo de los más destacados especialistas del mundo.

Educación en el hogar con Netflix: Netflix es una gran manera de complementar la educación casesra con documentales en los momentos apropiados. Un buen ejemplo es el uso de la serie de libros La historia del mundo, junto con esta lista de documentales de Netflix que lo acompañan.

Desescolarización: Este es un estilo de educación que se hace en casa, pero no depende de un profesor o de un plan de estudios. Es la creencia de que el verdadero aprendizaje se logra al perseguir los propios intereses a través del juego, las pasantías, experiencia de trabajo, libros, viajes, etc. Hay varias redes de padres que practican la desescolarización de sus hijos en todo el mundo y que se apoyan mutuamente. Una buena manera de empezar en el tema es escuchando el podcast La Mamá Desconectada.

El Trivium/Quadrivium: Este tema es uno de mis favoritos. El trivium es la base de las artes liberales, en oposición a las artes prácticas. El trivium se compone de la gramática, la lógica y la retórica —en ese orden— y le enseña a uno cómo comprender, escudriñar, y transmitir correctamente ideas a los demás. El quadrivium es el estudio de los números y se compone de la aritmética, geometría, música y astronomía. El estudio de estos siete artes liberales es la clave para entender el mundo que nos rodea y comunicarnos en él. Un gran recurso para averiguar más acerca de estos métodos es triviumeducation.com, o se puede descargar la carpeta trivium y empezar de inmediato.

Una nueva era en la Educación

Hoy en día contamos con las herramientas para cambiar por completo la cara de la educación. Lo único que nos frena en la plena aplicación de estas nuevas técnicas son el desconocimiento sobre las mismas y las fronteras psicológicas en las que se le ha enseñado a creer a la gente. En la economía actual es más importante que nunca pensar como emprendedores y abrazar la innovación a medida que se hace disponible. La cantidad de oportunidades que hay allá afuera para un autodidacta es increíble, ya que estamos nadando en un mar de información.

Independientemente de si la burbuja universitaria estalla o no en los próximos años, usar estos nuevos recursos es lo más acertado. Ojalá que más personas opten por vías alternativas para educarse a sí mismas y a sus hijos, y que podamos tener servicios más competitivos e interactivos en este ámbito. Hasta entonces, utilicémoslos y persigamos nuestras propias pasiones e intereses.

Traducido por Alan Furth.

1 comments
Hector Teran
Hector Teran

Estimado James, me parece sumamente interesante tu artículo pero creo que obvias un par de elementos y que a mi parecer sustentan el sistema educativo formal que tenemos hoy día y que no te voy a discutir el hecho de que es bastante anacrónico. Esos elementos de los que te hablo son la certificación y la homologación.


Empecemos por la certificación. Pongo muy en duda que vayas a poner tu salud en manos de una persona que no esté certificada en medicina sino que se haya dedicado autodidactamente a formarse como médico (al menos yo no lo haría). De la misma manera como Estado o como inversor privado, no le daría un contrato de construcción a una persona que no esté certificada como ingeniero, al menos a mí me parece una irresponsabilidad mayúscula, y ni hablar del desastre que generan aquellas personas que sin tener un título docente se dedican a enseñar en las escuelas, personas que por cierto se dedican mayoritariamente a enseñar materias tan delicadas para el desarrollo científico y cognitivo de los jóvenes como las matemáticas, la física y la química, solo por mencionar algunas. Creo que podría resumir la certificación como un mal necesario que si bien no garantiza calidad en el trabajo que la persona vaya a ejecutar, al menos ayuda significativamente a reducir la incertidumbre.


Ahora con respecto a la homologación. En una de las herramientas que propones para mejorar la Educación, hablas de viajar. Si bien es cierto que como herramienta educativa es fundamental para una persona viajar para conocer nuevos idiomas, nuevas culturas y simplemente descubrir nuevos mundos, cuando entramos en la discusión laboral es un tema complejo y es que la homologación es una tarea fundamentalmente de Estado que lo que pretende es garantizar no solo que la persona, que al ser extranjera se ha formado en un sistema distinto del mío, sabe lo que dice saber, sino que ese saber se adapta a las necesidades de mi país. De hecho, hay países donde sin importar tu nivel de formación profesional, si quieres dedicarte a la carrera docente universitaria, tienes que hacer un postgrado en educación superior universitaria para que comprendas y te adaptes a sus necesidades como país. Es por esto que creo que podría resumir la homologación como una herramienta de Estado que si bien no garantiza que el extranjero que quiere laborar en otros espacios, sabe lo que dice saber, si permite reducir la incertidumbre.


Finalmente, el sistema educativo de cada país tiene sus fortalezas y sus debilidades, pero creo que los puntos más álgidos en la educación global, y que de una u otra manera mantienen vivos los sistemas de enseñanza y de evaluación con los que se viene luchando desde años, son la necesidad de garantizar que la gente sabe lo que dice saber y que todos estemos de acuerdo con eso, y es que la salud pública y al erogación de recursos financieros para cualquier proyecto de índole social no es poca cosa.


Mis saludos,


Héctor Terán

@hetcxp